Corazón Santo
A
fines de los 80`s devorábamos con ímpetu
adolescente toda la música que llegaba a
nuestras manos y empezamos a soñar con hacer
música poderosa, propia y en español.
La amistad se hizo fuerte y los 90`s se vinieron
productivos y nos transformamos realmente en una
banda de rock. Corazón Santo tomaba forma
como grupo y rápidamente tuvimos un puñado
de canciones (o casi) que podíamos defender.
El destino nos puso en un pequeño estudio
de grabación en el que ensayábamos
y grabábamos y que fue testigo de prácticamente
todo nuestro trabajo musical, nuestro aprendizaje
y cercanía con las máquinas.
Experimentamos
con la electrónica
Los
continuos cambios de baterista y nuestro interés
por la tecnología nos terminó por
convencer de que los recursos de la electrónica
iban a formar parte de ahí en delante de
la sonoridad del grupo.
Fueron años interesantes, de hacer algunos
programas de TV en una época en que la
música parecía no importarle mucho
a nadie y aunque fuimos siempre una banda más
de estudio que de escenario, nuestras presentaciones
siempre fueron muy cuidadas tanto en lo técnico
como en lo estético.
Tal vez eso mismo marcó un cierto desdén
por parte de cierta parte de la pequeña
escena musical de Valparaíso, más
acostumbrada a otros parámetros para entender
lo honesto y profesional.
Aún así, siempre estuvieron los
amigos, un pequeño grupo de incondicionales
seguidores que disfrutaban nuestras canciones
y conciertos.
Nuestro anhelado primer disco
corazonsanto
(2000), un disco accidentado, lleno de interrupciones
y desaciertos (producido inicialmente por Eduardo
Vergara, con Carlos Herrera en sonido y terminado
de producir y mezclar por nosotros mismos).
Canciones pop, elementos de rock industrial, electrónica
y una propuesta no muy usual para la música
chilena de aquel entonces, pero que tal vez por
el desgaste de su extenuante proceso de producción
no defendimos ni promocionamos como hubiéramos
querido.
Aun así, el disco obtuvo cierta buena crítica
entre aquellos que se dieron el trabajo de escucharlo.
Incluso TVN lo utilizó para musicalizar
su serie nocturna "Bienvenida Realidad".
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